Si hubo un asalto o un robo o un asesinato, la masa social sin escrúpulos dirá :
Échele la culpa al inmigrante, es muy fácil. Porque en nuestro país nosotros somos santos inmaculados y nuestros ciudadanos no roban, no mienten, no matan, no violan, no somos corruptos.
Que alguien me diga que existe un país donde sus habitantes son realmente puros y que jamás mienten, que nunca robarían a nadie, un país donde se respeten completamente los derechos humanos, un país donde no se practique el machismo, o el racismo. Un país donde la prensa no esté amordazada, un país donde la mujer tenga las mismas oportunidades laborales y de salario.
Hoy en el presente están saliendo a la luz pública los grandes delitos de empresarios, sacerdotes, obispos, arzobispos, pastores evangélicos, personajes públicos muy conocidos.

Simple, se habrían caído las bolsas de valores y así mismo los valores sociales humanos y principalmente los religiosos. Y para evitar cualquier sospecha suspicáz había que silenciar al administrador y promotor de esa enorme red y negocio de corrupción.
Es por este motivo, el de conocer la verdad que soy tan peligrosa, mi padre y mis hermanas también corren ese peligro, por conocer la verdad y a los culpables, nos convertimos en alguien peligroso para ellos y sus sociedades secretas. Y esto está recién comenzando a caer, igual que el yenga. ....
Esta batalla recien comienza. Alma