10/05/2009

CREANDO UNA NUEVA VISION


Sin visión, la gente perece. Es vital para ti tener vi­sión, que veas las cosas claramente y las realices. Los pensamientos inútiles no te llevan a ninguna parte. Eleva tu conciencia y permite que tu visión se pose en las cosas elevadas, las cosas del Espíritu, porque lo que siembras, cosecharás. Siembra semillas de Amor y Alegría y cosecharás esos frutos.

Tómate tiempo para buscar lo mejor y cuenta tus bendiciones. Eleva los ojos a los cielos y ve que YO SOY en las estrellas, en el sol y en la luna. Ve que YO SOY en el grano de arena, en el suelo, en la ho­ja y en la flor. Mira y me verás en todas las cosas, y todo tu ser se llenará de alegría y gratitud. Abre tus ojos y ve. Abre tus oídos y oye. Está allí para que todos vosotros lo disfrutéis cuando elijáis hacerlo.

Benditos sean los que oyen Mi palabra y la siguen, porque a partir de esta brotará toda acción.

¿Qué ob­jeto tiene oír Mi Palabra, leerla, examinarla, si no la vives en tu vida diaria, colocándome en todo lo que haces, compartiendo todo Conmigo?

¿Hay algo de lo cual deberías avergonzarte por pos­trarte ante Mí? Si es así, con profunda humildad presén­talo a la Luz de la Verdad y deja que sea transmutado.

Desecha lo viejo, haz lugar a lo Nuevo. Abre los ojos y contempla la Naturaleza a tu alrededor. Un ár­bol tiene que desechar todas las hojas muertas antes de que las nuevas puedan aparecer con toda su glo­ria. La semilla debe romper su vieja piel antes de que pueda crecer y florecer. Cuando un polluelo sale de su cascarón no se aferra a la cáscara sino que la deja atrás para siempre y se convierte en una nueva vida.

Así es con cada uno de ustedes: dejan lo viejo atrás a medida que avanzan hacia lo Nuevo.

Hay momentos en los que te digo que seas flexible y no tengas ideas fijas, que hagas lugar para algo completamente diferente y nuevo. Esto es importan­te. Mantente abierto, listo para aceptar el cambio, sin renuencia. Acepta el hecho de que hay un tiempo apropiado para cada cosa y déjalo en Mis manos.

No deN nada por supuesto. Eleven sus cora­zones y sepan que YO SOY con ustedes, siempre. Hagan Mis tareas, cumpliendo Mi voluntad y cami­nando en Mis pasos.